Nos van a comer los bichos! - NM3-1.1
Nos van a comer los bichos!
Hola, la próxima entrega del NM3 estaba prevista para el próximo miércoles 20 de noviembre, y así ocurrirá. Sin embargo, durante este fin de semana un contacto con un gran amigo comprometido con la salud de las personas en una provincia del interior de Argentina me mandó un par de datos que no puedo dejar de compartir con ustedes.
La situación ocurre en una provincia del noroeste argentino que entre 2005 y 2011 sostuvo uno de los programas provinciales de Chagas más exitosos de los que se tenga memoria. Ese programa consiguió llevar la infestación de viviendas por vinchucas desde un 45% a un 3%. Desde 2012 en adelante, el programa se desfinanció, la conducción reemplazada por un puntero político y la mayor parte de los avances conseguidos desaparecieron en los siguientes 10 años. El primer dato es el hallazgo de una vinchuca dentro de una vivienda en una localidad del interior de la provincia. Esto no es inusual para la región, en la que en época estival ingresan vinchucas volando desde el monte o desde corrales de animales domésticos (un estudio que hicimos en el norte de Córdoba es un ejemplo, el artículo aqui). Lo especial del presente es que lo encontrado no fue un insecto que entró volando, sino una ninfa de quinto estadio (es una vinchuca “joven”) de la vinchuca doméstica (Triatoma infestans), que se muestra en la foto abajo. T. infestans es la especie con mayor importancia epidemiológica para la transmisión del parásito que produce la enfermedad de Chagas en el cono sur de Sud América.
Esta ninfa de quinto estadio no tiene alas, de modo que es un insecto que nació de un huevo puesto por una hembra dentro de la casa y se estuvo alimentando de la sangre de las personas y vertebrados domésticos durante probablemente 4 meses para llegar a ese estado de desarrollo. En la jerga técnica se dice que esa vivienda está colonizada y hay una colonia de vinchucas creciendo en esa casa.
El segundo dato es que el equipo de salud responsable del control de vinchucas de la provincia está usando el insecticida que se ve en la siguiente foto.
La marca es una que tradicionalmente usó la Coordinación Nacional de Control de Vectores para el control de T. infestans. En el frasco acostado se ve un sticker donde la “recomendación de uso dice hasta el 17-2-2022”, es decir venció hace casi 2.5 años. Ahora, esta fecha (2022) en realidad es una extensión al vencimiento original registrado por la empresa que produce el producto, que se puede ver en el frasco parado de la izquierda que dice “01/19”, es decir vencimiento oringinal de hace casi 6 (seis) años. Este es el insecticida que se está usando en esta provincia para “controlar” al principal vector del parásito que produce la enfermedad de Chagas.
Estos dos datos (reinfestación de viviendas por vinchucas y uso de insecticidas vencidos) se repite en casi todas aquellas provincias del norte de Argentina en que los programas provinciales no asignan los recursos para sostener la vigilancia y el control de estos vectores. La situación viene empeorando desde 2015, en que prácticamente se desmanteló la Coordinación Nacional de Control de Vectores, con reducción de personal técnico y profesional, y disminución de recursos para compra y mantenimiento de vehículos, compra centralizada de insecticida y reactivos para detección del parásito, etc. El actual gobierno nacional, en su afán de “achicar” el estado, transfirió la responsabilidad de la operación de control de vectores a las provincias, sin transferir los recursos necesarios para ello.
El control de vinchucas avanzó exitosamente desde la década de 1980, y por eso ya casi no escuchamos hablar de vinchucas en Argentina. Es un ejemplo en libros de epidemiología sobre un exitoso programa en el control de una enfermedad transmitida por vectores. Sin embargo, el trabajo aún no está terminado. En gran parte del Chaco árido, en las provincias de La Rioja, Santiago del Estero, Salta y Formosa, hay comunidades rurales que continúan durmiendo con vinchucas. A ello se agrega en los últimos años la aparición de viviendas urbanas infestadas con vinchucas.
En el control de vectores no hay que buscar explicaciones sofisticadas para entender la razón del avance de los insectos que transmiten enfermedades. Por supuesto hay muchas causas, pero por lejos, muy lejos, la principal causa de que no se avancc en el control es el brutal desfinanciamiento de los sistemas de salud.
Gracias por llegar hasta acá y por tu interés en el tema.
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Hasta la próxima.



David agregó otro comentario. En relación al los programas de control y de acuerdo a mis 14 años de experiencia en un municipio del chaco, me convencí que las acciones deben surgir desde las autoridades e instituciones locales y de la misma comunidad. porque solo la gente del municipio conoce perfectamente a su población, viviendas, situación de salud y se pueden armar equipos muy proactivos articulando equipos de salud, vectores, educación e incluso voluntarios o articulando lo público con lo privado (Todo local). o sea, se logra más sinergia haciendo las actividades localmente y por supuesto formando equipos bien capacitados para las tareas de Rociado intra y peridomiciliario.
Esto está funcionando y es un caso de éxito poco conocido pero muestra que las guías de la OMS están claras solo hay que adaptarlas a la realidad de cada comunidad, insecto y ambiente.
la eficiencia en la adquisición y uso de los insecticidas y equipos es mayor ya que los equipos están en el mismo lugar donde se desarrolla el programa. la logística es óptima porque las distancias muy cortas y conocen perfectamente los caminos rurales. los vecinos reciben con más confianza a personal del mismo municipio, se conocen todos.
Hay mucha experiencia allí desde el 2010 hasta la fecha 2024, yo creo que tú conoces al responsable de este programa en esa comunidad se llama Julio Silvero. de él he aprendido todo y he llegado a esta conclusión siempre desde el punto de vista profesional.
David. comprendo la situación planteada. Como bien lo sabes y alguna vez nos hemos encontrado en Chilecito, soy un apasionado del tema vectores y en especial Vinchuca-Chagas. los productos adquiridos en los años 2000 eran inicialmente Fendona (alfacipermetrina 6%) que ya tenía estudios hechos en la WHOPES incluso en la argentina para su registro y la deltametrina también recomendado por la OMS ambos como productos residuales.
El sipertrin surgió después pero sin los estudios de la WHOPES. Hoy se exige un registro en “salud pública” y lamentablemente ha quedado la fendona afuera debido a las inversiones que se requerían en ensayos locales para su registro siendo que era un producto testeado en latinoamérica y con estudios whopes desde el año 1996 mostrando una eficacia y residualidad óptima para los requerimientos de las superficies a tratar que le exigen mucho a un insecticida pero la alfacipermetrina es un activo muy eficiente en ese sentido. Solo quería comentar un poco la historia de las monodosis para uso en Programas de control de vinchucas.